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AL CALOR DEL INVIERNO POEMAS DE DAVID GUTIERREZ Z.

Publicado por David Gutiérrez Zenitagoya miércoles




AL CALOR DEL INVIERNO



Te conocí entre fríos y medianoches
días de pereza y bostezos largos
apretados luchando contra el frío,
con suspiros y te quieros.
Así comenzó una historia
con tiempos cortos y contratiempos
silencios y murmullos,
que hacían del reloj un enemigo,
al calor del invierno.
Y no hubo más que domingos
de lágrimas y promesas somnolientas,
complicadas treguas de madrugada.
Tus palabras se hicieron
sombras traviesas que jugaban
en la pared iluminadas apenas,
con las luces de una pantalla.
Eran el preludio de una semana
que vendría con ilusiones nuevas,
complicando tu vida pactada
entre soledades y silencios.
Era la lucha del amor nuevo
contra las espadas afiladas
de la legión de todos tus miedos,
al calor del invierno.






LAS PENAS DEL HOMBRE


Quién sabe de las penas de ese hombre
que arrea sobre el hombro ese bulto
mugroso y raído, cubierto de polvo.
Sus pasos cortos, cavilantes
con unos ojos cansados, empañados,
de las neblinas grises de los años.
Un rostro de piel ajada, raída,
como una hoja donde se escribieron
y se borraron penas sobre penas,
son surcos de lágrimas que araron,
un campo que ahora es árido
esperando la lluvia que no vendrá.

Quién sabe de las formas siniestras
que adoptaron sus soledades,
en tantos inviernos de fríos
y hambres que horadaron su vientre,
hasta postrar vencida su voluntad
de rodillas ante la injusticia.
Todas serpentearon con la vida
hasta quedarse inmóviles
haciendo valles profundos que
se petrificaron en ese rostro,
ahora parco y sin expresiones
como una vieja estatua de granito
que parte en dos con su rostro
el embate del viento helado
de sus solitarias madrugadas.





EXTRAÑANDOTE


Qué perezoso luce el minutero,
como una nube perdida,
tratando de llegar al sur
en un cielo sin viento.
Como una serpiente inmóvil de frío,
desierto de asperas rocas
y arenas erizadas,
deteniendo su ondulante avance.
Es la noche que ha empezado
llegó sin aviso y se cuaja sin vida,
una pintura inerte colgada
en esa cúpula fría,inmensa.


No sabes cuánto le haces falta a este mundo,
tu mirada de luna llena
haciendo de la noche, día,
tu silencio como el de una estrella,
el sonido de tu voz inundando el silencio
como las aguas de una cascada inmensa.
tu risa de río claro y transparente
que da vida aún sin quererlo.


Y llegas tú...
con un paso silencioso, como lluvia ligera sobre el tejado,
el reloj agitará sus brazos dispares
aligerando su tic tac,
la noche abrirá su manto bordado
de estrellas,
y yo revolotearé en torno a ti
como una mariposa hipnotizada por su flor,
alegre desde el alma hasta la médula
como un niño pobre
que celebra su primera navidad.





DE FRIOS Y RECUERDOS


Tu recuerdo me persigue como bruma,
el rezago de un largo invierno
que amenaza los colores, de una
insípida primavera que no cuaja.
Son los vestigios de miradas y sonrisas
que hacen de los amaneceres
los mas fríos al final del invierno.

Han llegado como ventisca helada,
el eco de tus promesas de amor,
de sueños que hoy son vagos recuerdos
imágenes borrosas, sonidos difusos.
En el limbo un silencioso volar
con tu nombre acechando en la sombra

Eres tú como inevitablemente fuiste
ese frío que calaba hasta la tuétanos,
o ese soplo gélido que entraba sin tocar,
solo se deslizaba por los resquicios
y de pronto ya lo llenaba todo.
Tú, siempre tú, inevitablemente tú.





LA SONRISA PERDIDA


Préstame la sonrisa que llevas de estreno
esa risa que opaca las risas ajenas.
Quiero probar a que sabe sonreir de nuevo,
ahora que mi cara se olvidó con la pena,
qué músculos hay que tensar para hacerlo.
Será que esa risa era la que yo presumía
y se fue entre las ropas de tu maleta.

Regálame la más estruendosa de tus risas
necesito oirla de nuevo, ya casi la olvido.
Entre tanta soledad todo se hace lejano,
ya los recuerdos son colores difusos,
una fotografía totalmente desenfocada.
Si la olvido no me culpes, es la vida
que barre sin reparar en recuerdos.






CANCION INCONCLUSA


Tengo una canción que no escribí,
no me diste tiempo a terminarla.
Se quedó con un silencio de dos tiempos,
luego de una corchea en sí bemol.
También me falta terminar ese poema
que empezaba con "yo te amo",
y quizás terminaría en una promesa,
o como en los cuentos leídos de niño,
con esa frase mágica: "para siempre"

Tengo unos acordes mudos todavía,
escondidos en el hoyo de la guitarra.
Descansan las cuerdas en sueño inerte,
esperando la caricia de unos dedos,
para romper el frío del silencio.
No dejes que la memoria se pierda
y la canción se diluya lentamente
con los remanentes de este invierno,
que recoge su valija y mis recuerdos.






TE QUIERO...



Te quiero...
Te quiero... para hacer ese paseo nocturno
en una noche de luna llena tomados de la mano.
entre susurros cariñosos y risas cómplices.

Para el día de fútbol, con los amigos del barrio,
y las novias presumiendo la pinta,
tu pegada a mi brazo y yo pegado a tu alma.

Te quiero para esas noches de quedar en casa
escogiendo una película que ya vimos antes,
una caricia, un beso, un vaso de refresco.

Y te quiero para mi día triste,
para que la lágrima no sepa a vinagre,
o quizás tu mano sea mi pañuelo de seda,

Te quiero para compartir mis alegrías,
el chiste que nunca supe contar con gracia,
tu risa benévola después de mi silencio

También para los días de frío,
mi abrigo tibio entre invierno y primavera,
y dormir en cucharita aferrado a ti.

Te quería para tanto y tantas cosas,
para todos los tiempos y estaciones,
para esta vida y las que me tocan vivir.
Es una lástima, tanto te quería,
en este mundo y en todos los míos,
y tú no quisiste venir,





TRISTEZAS


"Cuando el amor no es suficiente,
es porque no hubo suficiente amor"


No he sentido en mi vida entera
un adiós tan triste como tu adiós,
aún cuando la vida rebosa por los bordes
infinitos adioses, de partidas y despedidas.
No he saboreado lágrimas tan amargas
como las que me dejaste en los labios,
ese nudo que aprieta en la garganta,
que llevo como un collar de acero
del que no hay llave para quitarlo.



No he visto jamás días más oscuros,
que éstos, cuando ya no está tu luz.
Es una noche larga, de horas inmensas,
de un sol que no ha vuelto de su paseo.
Cielos tan ausentes de estrellas,
se fueron contigo, con un adiós.
Me dejaste las oscuridades eternas
como herencia de un amor perdido,
de uno que quizás nunca fue.



No hay silencio que sea tan tenebroso
como el que dejaste con tu silencio,
las canciones son letanías y oraciones
de un amor perdido, de uno olvidado.
Tu risa ya no repica en mis oídos
como campanas que anunciaban la alegría.
Hoy queda el eco lejano de tu voz,
de canciones,de risas,de suspiros...
Y de nuevo el silencio como bruma,
avanza inmutable, vuelve el dolor.



No hay camino tan largo y sinuoso
como el que empieza con tu adiós.
Con el equipaje de tus recuerdos
sobre la espalda, pesados como yunques
hiriendo las carnes con sus aristas.
Ha bastado caminar poco, y ya no hay
un camino detrás para volver
solo quedan los pasos solitarios
de alguien que algún día tuvo vida,
y hoy es esta sombra que avanza
en lo más oscuro del camino...








AMOR Y DISTANCIA


La distancia sin amor es lejanía.
Tu amor, hace de la distancia
una vereda tan angosta,
que separa apenas nuestras miradas.
Somos de un mundo sin dimensiones
sin gravedad, sin tiempo;
porque el tiempo es vapor agua
que sube y vuelve a caer,
a veces tan corto,otras tan largo,
si me atrapa el verde de tus ojos.
Y no corro ni estoy inmóvil
solo estoy en un trance místico
besando tus labios con una mirada,
dibujando el contorno de tus labios
con los colores del arcoiris.
Y la distancia es aliada para extrañar,
pero extrañarte es un suspiro hondo,
es amarte en un soplo de tristeza,
sin tenerte apretada entre mis brazos.
Es una vereda angosta que nos separa
hasta que otra vez tus ojos se abren,
y el mundo se convierte en un mural
lleno de imágenes y formas abstractas,
sin tiempo sin distancias absolutas
que impida una mirada tuya y una mía.





AMIGA TE NECESITO


Te necesito en esta noche de sábado,
cuando pesa la noche una tonelada y media
y las estrellas invitan a la nostalgia.
Amiga vamos a caminar por nuestras calles,
cuéntame otra vez tus historias de siempre,
yo te escucharé como si fuese la primera.
Reiremos iluminados con los destellos
de los autos que iluminan tu sonrisa.

Recuérdame amiga como siempre hiciste,
que eres la mejor curando mis heridas.
Esas que traigo al final de mis batallas.
Tus silencios y tus palabras, tu mirada
como paños fríos que mi dolor alivian.
Al final reiremos juntos como niños,
y tu pondrás tus manos en las mías,
yo te daré en una flor un "te quiero".

1 Responses to AL CALOR DEL INVIERNO POEMAS DE DAVID GUTIERREZ Z.

  1. Anónimo Says:
  2. David.... Siempre es delicioso leerte...
    un beso siempre..
    Ana Estela

     

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